FORTALEZA DE LA MOTA

CENTRO DE INTERPRETACIÓN DE LA VIDA EN LA FRONTERA

El Centro de Interpretación de la Vida en la Frontera está ubicado en la Fortaleza de la Mota, emblema y guarda de la ciudad de Alcalá la Real. La visita a este lugar permite conocer el concepto de frontera y el modo de vida característico de los que la habitaron. 

Alcalá la Real es un enclave de importancia estratégica en las cordilleras Subbéticas, un paso de montaña que pone en contacto los valles del Genil y Guadalquivir. Como fortaleza defensiva, marcó durante mucho tiempo (más de 150 años) la frontera entre los reinos de Granada y Castilla. En su interior, se vivieron sucesos y leyendas muy variadas, lo que convierte a la Mota en algo más que una simple fortificación fronteriza..

Desde tiempos prehistóricos, esta acrópolis se ha configurado como elemento estratégico y de control del territorio. En la Edad Media vive su periodo de mayor esplendor y protagonismo, ya que gana el distintivo de "llave, guarda y defendimiento del reino de Castilla"

El sistema de murallas, torres y puertas,  los aljibes, sus calles, bodegas y molinos, junto a la imponente Iglesia Mayor Abacial, el antiguo Ayuntamiento y la alcazaba militar, sirven de guía para  este viaje en el tiempo, y se muestran como espacios únicos y singulares donde desarrollar y mostrar la vida y costumbres de la época medieval.

Por todo ello, Alcalá la Real ilustra de modo claro la vida en la frontera, no sólo por el peligro que ello implicaba, del que hablan sus murallas, sino por la importancia de las relaciones que entabló con la nueva sociedad que se establecía en su territorio, entre el mundo islámico y el cristiano..